Los amplios ventanales de la piscina panorámica regalan una vista que contribuye a regenerar los ojos y el alma.
La naturaleza incontaminada del Val Badia se ofrece en toda su majestuosa belleza.
Además, unas cómodas tumbonas en el borde de la piscina le permitirán recuperar las fuerzas después de un buen chapuzón.






